Adiós 2019

31.12.19 España


Despedía 2018 con la ilusión de dejarlo atrás y comenzar el nuevo año. 2019 ha sido un viaje muy viajero y como suelo hacer cuando llega el último día del año, hago balance viajero.

Enero empezó con un fin de semana en Gran Canaria con mi chico. Tres días en la isla no dan para mucho, pero sí para confirmar, de nuevo, que tenemos islas que son tesoros. Me encantan las Canarias, cada isla tiene un encanto especial y creo que somos muy afortunados por tener estos lugares tan bonitos en nuestro país.


Gran Canaria Gran Canaria Gran Canaria


A mediados de marzo, hice una excursión con mi amiga Graci a Segovia que me encantó porque hicimos dos de las cosas que más me gustan: pasear y hacer fotos.


excursion a segovia


En abril viajamos a Sudáfrica y Botsuana. Un viaje que surgió en una cena de febrero entre copas de vino y un mapa de papel del sur de África. Un viaje del que no tenía ninguna expectativa, quizá porque surgió de forma tan improvisada y no me encargué de organizar nada. Un viaje que fue una cura para el alma y el corazón, en el que realmente desconecté como no lo había hecho en mucho tiempo y que recordaré siempre con un cariño inmenso. Creo que sin duda, recorrer en coche Botsuana, aunque durísimo, ha sido una de las grandes experiencias de mi vida. Un viaje relajado, en la naturaleza, en el que te das cuenta de que te puedes adaptar a todo, hasta cosas tan tontas como no tomar café por la mañana o llevar el pelo sucio de tres días. En definitiva, cosas que no son tan importantes.


Third Bridge Third Bridge


Celebré mis 33 en Lanzarote y volví fascinada por la isla y la figura de César Manrique, que me pareció alguien súper especial y que es de esas personas ya desaparecidas que si me diesen a elegir, me gustaría poder conocer.


lanzarote

En julio nos fuimos de vacaciones una semana a Asturias, el gran descubrimiento peninsular del año. Todo el mundo me había hablado genial pero no me esperaba que me gustara tanto. Hicimos kayak y montamos a caballo, sin duda, las dos actividades más reseñables del viaje. Además, tuvimos un tiempo fantástico en general y aunque hubo días en los que hacía falta chaqueta, dejar atrás el agobiante calor madrileño me pareció un regalo.


Asturias

En agosto pasé unos días por Alicante con mi madre y mi osa; y también volvimos a Chipiona. Entre medias fuimos un fin de semana a Mallorca, un regalo de mi chico. Ya conocíamos la isla así que nos dedicamos a pasar el sábado entero en la playa, nadando entre pececitos y cogiendo un buen quemón (a pesar de las pertinentes precauciones que fueron, a todas luces, infructuosas) y el domingo lo dedicamos a pasear y comer rico.


Bimba Finde en Mallorca Mallorca GoPro

Después del verano y con el propósito de estirar un poco más la sensación de vacaciones, aprovechamos un fin de semana que fuimos a Cáceres para hacer una excursión a Hervás y Granadilla con la hermana de mi chico y su familia a los que no vemos tanto como nos gustaría porque viven en China. Fue un día súper bonito en el que pudimos pasear, hacer fotos y achuchar mucho a mi sobrino.


Hervás

Después llegó el otoño y la vuelta a la rutina, que pudimos romper haciendo algún plan diferente, como un sábado en el que fuimos de excursión a Ayllón, un pueblo segoviano encantador.

Excursión Ayllón

De repente llegó el frío polar, y en el puente de diciembre viajamos a Turín. A pesar de que el viaje comenzó mal - nos cancelaron el vuelo de ida y tuvimos que hacer encaje de bolillos - al final pudimos llegar volando desde Barcelona, aunque perdimos un día entero, al menos no tuvimos que cancelar el viaje.
Las semanas previas al viaje intenté no sufrir mucho cada vez que miraba el tiempo porque allí llueve muchísimo, pero tuvimos la gran suerte de que aunque hizo mucho frío (mucho de verdad), no nos llovió y fue maravilloso. Recuerdo que me emocioné muchísimo en el viaje, quizá porque iba sin ningún tipo de expectativas. ¡Ay las expectativas, qué importantes son!
Eso sí, la depresió de la vuelta a la oficina fue monumental. Me tiré dos días fatal. En serio.

torino

Y como esta entrada es programada, si todo va bien, estaré celebrando Año Nuevo, por primera vez en mi vida fuera de España. Justo cuando se publique esta entrada debería estar navegando por el Nilo. Aunque 2019 ha sido, como suele ocurrir en la mayoría de los casos, un año con sus cosas malas también,  estoy agradecida por todos los viajes que he podido hacer. Son la experiencias bonitas las que uno se guarda para siempre. Por lo demás, tengo la esperanza de que este comienzo de año tan especial  traiga muchas cosas buenas, eso sí, sin presiones.

Adiós 2019. Hola 2020.



2 comentarios

  1. Jo, cuántos viajes, qué envidia.

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    1. La verdad es que no nos podemos quejar :) a ver este año que tenemos preparado

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