Japón

Un paseo por Japón

17.12.18


Cuando uno vuelve de Japón no lo hace solo con la memoria de la cámara llena, la maleta con mil caprichos y algún kilo de más. Vuelve con el corazón lleno: de experiencias, de momentos, de detalles y sensaciones. Todo el mundo habla maravillas del país y ahora que he vuelto después de recorrerlo durante 16 días, entiendo el por qué. La visión que me he llevado es muy pequeña claro, pero suficiente como para saber que es un lugar al que espero poder regresar porque tiene muchísimo que descubrir.

Después de recorrer Hiroshima, Miyajima, Osaka, Nara, Kioto y Tokio tengo muchas fotos que compartir: he vuelto con más de 2500 y dos carretes de unas cámaras de usar y tirar que me compré antes de ir, por lo que de momento me gustaría contar acerca de algunas cosas a tener en cuenta o que me han llamado la atención.

Acerca de Japón: En mi cabeza Japón era un país modernísimo, una mezcla entre Blade Runner y El Quinto Elemento. Y es cierto que lo es, pero no tan futurista como yo creía. Las máquinas del metro, los trenes (excepto el shinkansen), los autobuses y la mayoría de los coches son bastante antiguos, dándole ese toque vintage tan característico.
En contraposición a los taxis con fundas de ganchillo están los inodoros con mil botones, chorritos y hasta sonido ambiental para hacer tus necesidades como si estuvieras en medio de un bosque. Creo que es lo que mejor define el contraste que supone Japón. No pierde la capacidad de sorprenderte.
Además, todo es increíblemente bonito. En serio, hasta los donuts o los botes de zumo lo son.

Sobre los japoneses: me ha sorprendido muchísimo lo extremadamente amables que son. Cuando te cruzas con ellos haciendo senderismo te saludan con un konnichiwa acompañado de una ligera reverencia de cabeza. En algunas estaciones de metro y tren suele haber alguien en los tornos dando las gracias a la gente y hasta la ambulancia combina el sonido de la sirena con un arigato gozaimasu - ¡¡la ambulancia dándo las gracias a la gente que se aparta y favorece la circulación!!
Además son muy respetuosos con el resto de la gente, sobre todo cuando viajan en metro, que o bien hablan muy bajito o van en silencio. Impensable que vayan dando voces o gritando por el móvil. Cuando vuelves a Madrid lo echas mucho de menos. Mucho.
Además, son súper ordenados. Para todo. Hasta para abrir los onigiris que puedes comprar en cualquier súper porque tienen el orden indicado para que lo abras sin romper el alga. El no va más.


osaka


Y hablando acerca del transporte: todo el mundo dice que es complicadísimo cuando en realidad no lo es tanto. Lo importante es contar con internet en el móvil y con Google Maps puedes guiarte perfectamente - hasta te indica el precio que tienes que pagar en función a la estación a la que vayas.

Además, tanto las máquinas como el nombre de las estaciones están en ingles por lo que es sencillísimo. Incluso cuando bajas al andén la cosa está muy organizada: viene indicado exactamente dónde están las puertas para esperar (e incluso los vagones que son solo para chicas). Cuando te montas, las estaciones son cantadas en inglés y en las pantallas te informan también de la próxima parada y por dónde se abren las puertas. Si esto no es eficiencia que baje Dios y lo vea.

Muy importante conservar el billete del metro / tren hasta la salida porque después se lo queda la máquina. Si no, no podrás salir. A tener en cuenta: todas las webs las recomiendan, pero puedes viajar sin necesidad de comprar una Pasmo o una Suica. La maquina te expide igual el billete.
Otro gran mito es que para moverse con Tokio lo mejor es la Yamanote line: nosotros no la cogimos ningún día y nos movimos perfectamente.

En cuanto al Japan Rail Pass: mi consejo es hacer bien la cuenta de los trayectos. A nosotros al final no nos salía a cuenta el precio de dos semanas. Yo iba de cabeza a comprarlo porque todos los blogs del mundo recomendaban hacerlo, pero después de sumar los trayectos no nos merecía la pena.

Sobre el idioma: es verdad, muy poca gente habla inglés. Pero esto no es una barrera porque muchos sitios tienen la carta en inglés o con fotos. Totalmente recomendable llevar en el móvil la app de google translator que permite hacer una foto y traducir lo que necesites.

Acerca de la comida: si eres un amante del sushi y el ramen has llegado al paraíso en la tierra. El sushi no es tan caro como dicen (yo diría que está al nivel de Madrid), sin embargo la cerveza sí que lo es - cuesta en torno a unos 6€, pero en todos los sitios te dan agua o té gratis por lo que no tienes por qué gastar mucho dinero en bebida.
Eso sí, tienes que ir con el corazón abierto, porque hay algunos lugares que dudo mucho que pasasen la inspección de sanidad. Sin embargo puedo afirmar que han sido los mejores noodles / ramen de mi vida y además no me puse mala de la tripa ni un día. Hay que dejarse llevar y sobre todo, si ves locales, fiarse.
En cuanto al té verde: life is matcha. Puedes encontrar todo lo que te imagines de sabor matcha: helados, doriyakis, scones, frapuccinos, patatas, galletas, kitkats... yo ahora lo echo muchísimo de menos.
Y cuando te canses de comida japonesa siempre puedes encontrar alguna opción occidental. A nosotros nos gusta mucho conocer los McDonald's locales porque siempre tienen algo típico de la zona.


Nara


Sobre los baños: esto da para una conversación larga y tendida. Aquí hay de todo, desde los típicos con placa turca hasta los que parecen un Airbus A330-200. Para estos se necesita un manual para poder manejarlos aunque hay dos botones muy básicos: el chorrito para limpiarte y la nota musical para mayor intimidad: algunos son un pajarito cantando, otros tienen sonido de bosque o incluso de un río. Tecnología punta japonesa. Yo necesito uno de esos en mi casa porque hasta la tapa se calienta. Y esto que parece una tontería en realidad te da la vida en medio de la noche.
Imprescindible: llevar higienizante ya que en muchos baños no hay jabón para lavarse las manos. Parece mentira pero es real.

La fotografía: Japón es el paraíso para comprar cámaras de segunda mano. Pero sobre todo para comprar analógico. Existen muchas tiendas repartidas por las ciudades donde se pueden encontrar auténticas joyas y el barrio de Shinjuku de Tokio es una auténtica maravilla. Allí me compré mi Olympus 35DC en perfecto estado y a un precio realmente bueno. Además, si quieres hacer acopio de película es el lugar ideal, especialmente para la Fuji Instax porque los precios son de risa. Allí se sigue usando mucho y es muy sencillo revelar en cualquier sitio. Una pena que nosotros hayamos perdido esta pasión.

Sobre comprar cámaras analógicas: en todos los sitios tienen las cámaras clasificadas por calidad. Desde excelente hasta inservible pero útil para piezas sueltas. Y en función de la clasificación tendrán más o menos marcas de uso y un precio distinto. Normalmente la garantía es de una semana por lo que aconsejo comprar un carrete cerca de la tienda y gastarlo entero. Después lo llevas a revelar en una hora y sales de dudas. Así te aseguras 100% que la cámara funciona.

Sobre las compras: en muchos sitios solo admiten efectivo - por ejemplo en las tiendas de fotografía - y en todos los sitios los precios no incluyen las tasas, por lo que no olvides hacer la cuenta para evitar sorpresas.

El dinero no se da en la mano porque es de mala educación, se deja en una bandejita que siempre sacan cuando vas a comprar algo.

En la mayoría de tiendas de ropa te hacen descalzarte y en algunas incluso ponerte una bolsa de papel en la cabeza - true story, me pasó en el Uniqlo de Ginza. Aunque suene un poco raro en realidad es una idea genial porque así no manchas de maquillaje lo que te pruebes.
Otro lugar de pecado es Don Quijote, que será la peor pesadilla para tu VISA. Es una especie de bazaar con mil cosas, todo lo que te imagines: desde lentillas de colores, hasta cuadernos, maletas, chucherías, ropa, mil cosas de belleza que no sabes ni que son y hasta máquinas para hacerte un piercing en el lóbulo de la oreja en casa. Irás mil veces y siempre encontrarás algo que necesitas sí o sí.

Hiroshima desde el iphone


El salvavidas: se llama 7Eleven y te sacará de más de un apuro: podrás comprar bebidas, dulces, baos y brochetas que cocinan allí mismo (y que son adictivas) y hasta sacar dinero sin comisiones en su cajero. Y lo mejor, el menú está en inglés.

Para tener internet: imprescindible contratar una wifi antes de viajar. Se trata de un aparatito que tiene una tarjeta SIM a la que te conectas. Puedes pedir que te lo manden al hotel donde llegues o recogerlo en el aeropuerto. Para devolverlo simplemente hay que dejarlo en un buzón de correos.

Acerca de los hoteles: en general las habitaciones son muy, muy pequeñas. Por lo que mantener el orden es fundamental. En la mayoría de los hoteles suelen tener un secador decente, champú, acondicionador y mil tonterías más como mascarillas faciales, exfoliantes, etc. Si te llevas tu plancha del pelo hay que tener en cuenta que el voltaje (además del enchufe) es diferente por lo que si vas a viajar a menudo a Asia lo mejor es comprarte unas planchas con el enchufe apropiado en algún sitio como Don Quijote.
Otra cosa curiosa es que en la habitación también hay que descalzarse y suelen dejarte unas zapatillas para que no pises el suelo con el calzado de la calle. Además te suelen dejar un pijama que es genial si te apetece ir al onsen del hotel o simplemente para ponértelo después de la ducha.

Sobre los templos: son una preciosidad y también una forma muy sencilla de ir gastando dinero. Ofrendas a los dioses, emas para escribir tu deseo o peticiones de fortuna con figuritas del templo porque quién se puede resisitir a esos animalitos de cerámica que te miran con esos ojitos y sobre todo, a conocer qué te deparará el futuro. Importante escoger bien, no solo para una buena fortuna, sino hacerlo entre las que se indica claramente que están en inglés (a no ser que sepas japonés). A mi me salieron siempre como buena fortuna, así que las metía en la cartera y me quedaba tan contenta.

En fin, Japón es un lugar para descubrir y del que te llaman la atención muchísimas cosas. Creo que es un lugar donde podría vivir perfectamente. ¡Ojalá estuviese más cerca para viajar más a menudo!
Si puedes ir, haz las maletas ya y no esperes más.

Hiroshima desde el iphone Hiroshima desde el iphone mijayima osaka kioto
Nara
tokio kioto tokio kioto
Hiroshima desde el iphone mijayima osaka osaka Nara
tokio tokio
tokio
Hiroshima desde el iphone
Nara mijayima mijayima Nara Nara

4 comentarios:

  1. ¡Qué post tan completo! Me ha encantado tu forma de vivir Japón porque se parece mucho a la mía... Aunque yo tengo pendiente escribir todavía en el blog. Ha sido genial revivir el viaje a tu lado. Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias Nuria! Estoy deseando ver Japón desde tus ojos... yo tengo pendiente contar de cada uno de los sitios, que tengo muchas cosas apuntadas. Un abrazo fuerte :)

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  2. Yo despues de venir de Japon me compre el retrete japones con calentador de culito y sus demas pijadas.....UNA MARAVILLA. Ya no podria vivir sin el!!!

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    1. ¡Ostras! ¡Qué bueno! Yo lo soltaba como una idea alocada pero vamos, veo que no soy la única... haré la búsqueda para cuando tenga casita propia :)

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