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Igual que el año pasado decidimos tomarnos con calma Lisboa, saborearla. Es el placer de conocer un sitio, que ya no hay prisas ni listas interminables de imprescindibles, solo algún sitio nuevo en el radar. Y sí un recopilatorio extenso de restaurantes y cafés que es la excusa ideal para volver una y otra vez porque no te ha dado tiempo a tacharlo todo. Al fin y al cabo solo hay tres comidas al día con lo cual es totalmente razonable y comprensible.

Lisboa, Portugal

Unos días en Lisboa


Igual que el año pasado decidimos tomarnos con calma Lisboa, saborearla. Es el placer de conocer un sitio, que ya no hay prisas ni listas interminables de imprescindibles, solo algún sitio nuevo en el radar. Y sí un recopilatorio extenso de restaurantes y cafés que es la excusa ideal para volver una y otra vez porque no te ha dado tiempo a tacharlo todo. Al fin y al cabo solo hay tres comidas al día con lo cual es totalmente razonable y comprensible.

Después del aperitivo del finde en las lagunas de Ruidera no veía el momento en el que las ansiadas vacaciones de verano llegasen. Las semanas se me hicieron un poco largas hasta finales de julio y luego ¡zas! ... en un parpadeo se fueron. Ninguna novedad por otra parte. Me ocurre todos los años y le pasa a toda la gente que conozco.

Este año no hemos organizado con demasiada antelación las vacaciones y como nos apetecía un plan relax, pusimos (sí, otra vez) rumbo a Portugal. Dividimos el viaje en dos partes: Cabo da Roca como primer campamento base y Lisboa como nuestra segunda zona de operaciones (que lo reservo para el próximo día).

Como siempre que vamos a Portugal, decidimos ir en coche desde Madrid por la flexibilidad que da a la hora de moverse por la zona.

En Cabo da Roca nos quedamos en una casita ideal con vistas a la playa, aunque la pena es que no pudimos disfrutar de la piscina porque tuvimos mala suerte y hacía bastante fresco y viento.  Aún así, aprovechamos muchísimo para hacer excursiones por la zona.
Cabo da Roca, Portugal

Mi verano a la portuguesa

Después del aperitivo del finde en las lagunas de Ruidera no veía el momento en el que las ansiadas vacaciones de verano llegasen. Las semanas se me hicieron un poco largas hasta finales de julio y luego ¡zas! ... en un parpadeo se fueron. Ninguna novedad por otra parte. Me ocurre todos los años y le pasa a toda la gente que conozco.

Este año no hemos organizado con demasiada antelación las vacaciones y como nos apetecía un plan relax, pusimos (sí, otra vez) rumbo a Portugal. Dividimos el viaje en dos partes: Cabo da Roca como primer campamento base y Lisboa como nuestra segunda zona de operaciones (que lo reservo para el próximo día).

Como siempre que vamos a Portugal, decidimos ir en coche desde Madrid por la flexibilidad que da a la hora de moverse por la zona.

En Cabo da Roca nos quedamos en una casita ideal con vistas a la playa, aunque la pena es que no pudimos disfrutar de la piscina porque tuvimos mala suerte y hacía bastante fresco y viento.  Aún así, aprovechamos muchísimo para hacer excursiones por la zona.

Hace unas semanas Saal Digital me propuso crear un álbum y no se me ocurrió mejor excusa para tener en formato físico las fotos de alguno de nuestros viajes.

Todos los años monto uno con un resumen de lo que ha sido el año y aunque siempre me propongo hacer uno de cada viaje, al final por falta de tiempo, nunca lo hago.

Finalmente me decidí por Mallorca. ¿El por qué? Creo que es uno de los lugares más bonitos a los que hemos ido últimamente, además de ser completamente fotogénico. Decidido el destino me puse manos a la obra una tarde después del trabajo. ¡Bendita jornada de verano!

album

Me descargué el programa que me gustó por dos razones: no pesa nada (a veces algunos programas de edición fotográfica ralentizan bastante el ordenador) y es bastante intuitivo.

Yo usé la opción de las plantillas que se van creando en función del número de fotos que arrastras por página: por ejemplo, si quieres usar tres imágenes, el programa te propone diferentes alternativas de maquetación.  Esto agiliza muchísimo la labor.
Para el título de la portada edité la imagen en otra herramienta porque quería una tipografía en particular, aunque también existe la posibilidad de añadir texto sin salir del programa.

Me decidí por el formato A5 de 15x21 en formato vertical. Normalmente suelo montar los álbumes en formato horizontal o cuadrado, pero me apetecía probar algo nuevo.  Tanto la portada como el papel los escogí en mate porque en mi opinión queda mejor. Aun así, esperaba que las hojas fuesen más mate, me da la sensación de que tienen un ligero brillo. Nada escandaloso, pero acostumbrada a otro tipo de papeles me ha llamado la atención.

La calidad del papel es bastante buena, aunque un poco gruesa para mi gusto. De nuevo, esto le aporta robustez y por supuesto, como con todo, esto es cuestión de gustos.  Con respecto al acabado de los colores, se ajustan a lo que yo veo en el ordenador, lo que valoro muy positivamente.

Repasando las fotos me reafirmo en mi intención de hacerme isleña y ya estoy pensando en volver a Mallorca.
album saal digital album saal digital album saal digital

Para encargarlo apenas fue en cuatro pasos y el envío tardó solo 9 días.

La prueba del producto ha sido positiva y lo recomiendo sin duda sobre todo a aquellos que no están familiarizados con la maquetación de álbumes, por la sencillez y rapidez. ¡Lo que más se tarda es en elegir las fotos!



*Este post está patrocinado por Saal Digital, pero todas las opiniones son mías. 

Mallorca en papel


Hace unas semanas Saal Digital me propuso crear un álbum y no se me ocurrió mejor excusa para tener en formato físico las fotos de alguno de nuestros viajes.

Todos los años monto uno con un resumen de lo que ha sido el año y aunque siempre me propongo hacer uno de cada viaje, al final por falta de tiempo, nunca lo hago.

Finalmente me decidí por Mallorca. ¿El por qué? Creo que es uno de los lugares más bonitos a los que hemos ido últimamente, además de ser completamente fotogénico. Decidido el destino me puse manos a la obra una tarde después del trabajo. ¡Bendita jornada de verano!

album

Me descargué el programa que me gustó por dos razones: no pesa nada (a veces algunos programas de edición fotográfica ralentizan bastante el ordenador) y es bastante intuitivo.

Yo usé la opción de las plantillas que se van creando en función del número de fotos que arrastras por página: por ejemplo, si quieres usar tres imágenes, el programa te propone diferentes alternativas de maquetación.  Esto agiliza muchísimo la labor.
Para el título de la portada edité la imagen en otra herramienta porque quería una tipografía en particular, aunque también existe la posibilidad de añadir texto sin salir del programa.

Me decidí por el formato A5 de 15x21 en formato vertical. Normalmente suelo montar los álbumes en formato horizontal o cuadrado, pero me apetecía probar algo nuevo.  Tanto la portada como el papel los escogí en mate porque en mi opinión queda mejor. Aun así, esperaba que las hojas fuesen más mate, me da la sensación de que tienen un ligero brillo. Nada escandaloso, pero acostumbrada a otro tipo de papeles me ha llamado la atención.

La calidad del papel es bastante buena, aunque un poco gruesa para mi gusto. De nuevo, esto le aporta robustez y por supuesto, como con todo, esto es cuestión de gustos.  Con respecto al acabado de los colores, se ajustan a lo que yo veo en el ordenador, lo que valoro muy positivamente.

Repasando las fotos me reafirmo en mi intención de hacerme isleña y ya estoy pensando en volver a Mallorca.
album saal digital album saal digital album saal digital

Para encargarlo apenas fue en cuatro pasos y el envío tardó solo 9 días.

La prueba del producto ha sido positiva y lo recomiendo sin duda sobre todo a aquellos que no están familiarizados con la maquetación de álbumes, por la sencillez y rapidez. ¡Lo que más se tarda es en elegir las fotos!



*Este post está patrocinado por Saal Digital, pero todas las opiniones son mías. 

El finde de mi cumple, durante el pasado mes de junio, estuve en las las Lagunas de Ruidera con mi chico. Fue un viaje sorpresa que me organizó con la idea de escapar de la ciudad y bañarnos en uno de los lugares más bonitos que he visto últimamente.

Albacete, España

Un finde en las Lagunas de Ruidera


El finde de mi cumple, durante el pasado mes de junio, estuve en las las Lagunas de Ruidera con mi chico. Fue un viaje sorpresa que me organizó con la idea de escapar de la ciudad y bañarnos en uno de los lugares más bonitos que he visto últimamente.

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