Lisboa, Portugal

Agosto en Lisboa

12.9.16

Después de Mallorca, y decidiendolo en el último minuto, pusimos rumbo a la ciudad de las cuestas y los azulejos. 

Mi historia de amor con Lisboa en particular (y Portugal en general) comenzó hace cuatro años. Recuerdo que la primera vez que estuvimos me gustó muchísimo. Tanto, que es una de mis ciudades predilectas. No sé, tiene un encanto especial, romántico y un poco decadente que me encanta.

Como ya conocíamos la ciudad, quisimos tomárnoslo en plan relax. Pasear sin rumbo, tomar cervecitas al atardecer en alguno de los miradores y también aprovechar para visitar algunos sitios que no habíamos visto en las anteriores ocasiones, bien por falta de tiempo o bien porque se salen un poco de las visitas típicas.

Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa

Uno de los lugares que no habíamos podido visitar en anteriores ocasiones es el Monasterio de los Jerónimos porque siempre las colas son monumentales. Después de investigar un poco, descubrí que se podía comprar las entradas online, pero es importante llevar impresa la entrada. No vale llevarla en el móvil porque no te dejan pasar. Aún así es la mejor opción porque te ahorras bastante tiempo. Me gustó mucho, pero claro, siendo pleno agosto, había bastante gente.

Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa

En cuanto a sitios no tan turísticos, visitamos el Palacio de Ajuda que fue mandado construir tras el terremoto de 1755. Su emplazamiento lo hacía un lugar más seguro en caso de que ocurriese otro seísmo. Como cualquier Palacio Real que se precie, se caracteriza por lo opulento y grande que es, pero afortunadamente no está muy masificado. Además, me encanta que se puedan hacer fotos sin flash.

Lisboa Lisboa Lisboa

Muy cerca está el Jardín Botánico de Ajuda que fue creado en 1768. Está dividido en dos alturas y tiene vistas al famoso puente rojo que cruza el Tajo. Fue el lugar perfecto para escapar del calor durante un ratito.

Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa

Desde Belém nos pillaba de paso el famoso LX Factory, un mercado lleno de tiendas y restaurantes. Nosotros no lo vistamos a la mejor hora, pero estoy segura de que por la noche tiene que tener muy buen ambiente. Sí que aprovechamos para conocer la instagrameable librería Ler Devagar, donde también hay una cafetería y una antigua imprenta.

Lisboa Lisboa Lisboa

Fuera del circuito puramente turístico, visitamos el Palacio da Fronteira, que está un poco más alejado de la ciudad y sigue siendo propiedad y residencia del Marqués de Fronteira. Por este motivo solo se puede visitar de  10.30 - 13.00 y las fotos en el interior no están permitidas. Es uno de esos sitios que parece de película, es curioso poder ver en directo una casa con tanta historia que además se usa como vivienda y no es simplemente un museo.
Los jardines también son preciosos, llenos de azulejos y fuentes.  Para ir sobre seguro, lo mejor es visitar su web para asegurarse que no cierran justo el día que tu quieres ir.

Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa

El resto del tiempo lo dedicamos a callejear y comer. Volvimos a Casa da India, una churrasqueira súper auténtica que lamentablemente se ha puesto demasiado de moda. No ha perdido su encanto pero ahora hay que hacer cola para poder comer. Eso sí, el pollito estaba tan rico como lo recordaba.

Lisboa Lisboa

También probamos los archiconocidos helados Santini, toda una institución, aunque para ello tuvimos que hacerlo en Belém. En la zona cerca de los Armazens do Chiado siempre había muchísima gente esperando y con el calor que hacía no tuvimos la suficiente paciencia para hacer la cola.

Lisboa

Probamos unos polos en Paletaria, donde tenía muchas ganas de ir después de verlos inundando Instagram (vale, igual exagero un pelín). La verdad es que estaban riquísimos y fresquitos, la única pega que pongo es que cierran a las 5 de la tarde, ¡en pleno verano!

Lisboa

Para el paté de sardinhas estoy obsesionada con Sol e Pesca, del que ya he hablado alguna vez. Era una antigua tienda de pesca que ha sido reconvertida en bar conservando todos los aparejos. Para comer tienen infinidad de conservas que te sirven al momento, aunque también las puedes comprar para llevar. Está en el barrio de Cais do Sodré, que se está poniendo muy de moda.  Por allí también está el Mercado da Ribeira, pero en pleno agosto era imposible pillar un sitio, así que lo dejo apuntado a mi lista de sitios a los que volver.

Lisboa Lisboa Lisboa Lisboa

Otro lugar que descubrí gracias a Instagram fue el Café da Garagem. Está en el bajo de un teatro, pero tiene unas vistas preciosas. Nosotros fuimos a tomar una cervecita al atardecer y terminamos cenando unas tapitas de queso. Me gustó que era tranquilo y no había demasiada gente.

Lisboa Lisboa Lisboa

Pero no solo de frango à brás vive el hombre en Portugal, también hay un montón de sitios donde comer una buena hamburguesa. Yo todavia sueño con la que me comí en Honorato. Es un Gin & burger bar y tienen musicote todo el rato. Por la tarde noche tiene que estar muy bien para tomar un digestivo.

Lisboa Lisboa

Solo estuvimos tres noches y se me pasó en un santiamén. Lisboa es tan bonita y con tantas cosas que ver y hacer, que siempre apetece volver.  Para la próxima vez espero poder hacerlo en algún mes menos concurrido y caluroso.


No comments:

Post a Comment