Madrid, España
22.2.18



El sábado pasado estuve "de rodríguez" y aprovechando que iba a hacer buen día decidí salir a dar un paseo con mi cámara.

Cogí el autobús hasta El Retiro y después de un paseo por el estanque, entré en el Palacio de Cristal donde había una exposición con palabras pintadas con agua. Nunca había entrado y como aún la cola no era muy larga, me animé a visitarlo por dentro.

Después fui andando hasta el Círculo de Bellas Artes y subí a la azotea. Desde allí las vistas son muy bonitas y al ver que la gente ya estaba con el aperitivo me apunté el planazo para ir pronto.  

De repente llegó la hora de comer y fui a mi sitio favorito para templar el cuerpo y el alma: Oishii. Soy adicta a su beef ramen. Siempre tengo ganas de que llegue el frío para comerlo, porque luego en verano no me apetece tanto. Todavía tengo algunos sitios de ramen en la lista, pero al final siempre voy a lo seguro... propósito para antes de que empiece el verano.

Desde allí subí por la Corredera Baja de San Pablo y entré a cotillear en El Moderno Concept Store, donde tienen unas cosas monísimas y especiales para la casa. No me llevé nada pero disfruté viendo tantas cosas bonitas.

Tanto paseo da hambre y se me antojó un taiyaki de La Pecera, si no los habéis probado os lo recomiendo mucho.

Y después de tanto andar (según mi teléfono unos 9,5 kilómetros) volví a casa padres para pasar el resto del finde con mi osa.

P.D. Un paseo en primavera
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China, Asia
13.2.18


Organizar un viaje a un país que no es el tuyo puede resultar más complicado, pero creo que lo es aún más si viajas a un sitio totalmente diferente y sobre todo, tan grande. Por eso, me ha parecido interesante compartir algunos aspectos que considero importantes y también consejos que pueden ser prácticos.

La guía. Qué ciudades, qué visitar, cuánto tiempo.

Aunque hay mucha información online, recomiendo mucho hacerse con una guía. Personalmente me gustan las de Lonely Planet porque además de ser muy completas, tienen algunos extras como ideas de recorridos, expresiones frecuentes, información histórica, cultural y gastronómica e incluso un mapa que puedes recortar y llevar contigo. En el caso de China, el mapa es de Beijing. Se echa de menos uno de otras ciudades como Shanghai, pero nada que no pueda resolver descargarse el mapa online.

Recientemente he descubierto que para algunos países / ciudades tienen la versión “Lo mejor de..” o “de cerca”. Creo que resultan mucho más útiles porque la información está más condensada y cuentan con fotografías que ayuda mucho a elegir los sitios. Mientras organizaba el viaje a China consultaba constantemente en internet para hacerme una idea de los sitios y esto hace que la organización sea un poco más tediosa. No obstante, como digo, no lo hay de todos los sitios y China lamentablemente es uno de ellos.

Por supuesto, también se puede organizar sin guía, pero considero más complicado recopilar toda la información. Además, con una guía siempre tengo la sensación de viajar desde que la compro.

Sobre qué visitar y cuántos días.

En la guía vienen sugerencias de días en destino, aunque todo depende de tus preferencias y todo lo que quieras visitar.

En China hay muchísimo que ver y la mayoría de monumentos y parques abren muy temprano y cierran a media tarde. Las distancias son bastante grandes por lo que es mejor no elaborar un listado muy grande para cada día y rebajar las expectativas. Es muy posible que haya cosas que no te dé tiempo a ver, pero siempre es una buena razón para un viaje futuro. Además, soy de las que piensa que es mejor saborear pocos sitios, que tachar todos de la lista a costa de verlos con prisa.

Lo ideal es dejar espacio para poder improvisar porque quizá algo que no te llamó la atención en la guía se convierte en una visita interesante una vez allí.

Cómo llegar.

Es importante comprar el billete con la suficiente antelación para conseguir los mejores precios. Nosotros los compramos en octubre para viajar en mayo. Las principales compañías ofrecen conexiones entre las distintas ciudades. En nuestro caso decidimos volar a Pekin via Londres y la vuelta fue directa desde Shanghai.

Considero que siempre es mejor volar en directo ya que se hace mucho menos pesado, pero si solo se puede un trayecto, que sea mejor el de vuelta. Una vez que estás en modo regreso a casa lo único que quieres es llegar lo antes posible y andar haciendo escalas resulta muy tedioso.

Los hoteles.

Existen varias webs chinas para reserva de hoteles, pero nosotros recurrimos a la socorrida y conocidísima web de Booking. La variedad es muy grande por lo que siempre intentamos cogerlos lo más céntricos posible. Todos eran de 3 o 4 estrellas, aunque no todos incluían desayuno. En general los hoteles estuvieron muy bien, aunque es cierto que los que más me gustaron fueron los de Pekin, Qufu, Suzhou y Shanghai la última noche antes de volver.

Como referencia nos quedamos en los siguientes hoteles:

  • Pekin - Sofu Hotel (3 noches): Situado en un Hutong y muy cerca del metro. La zona tiene muchos restaurantes y tiendas, pero por la noche es tranquila. La habitación era de estilo oriental, pero el baño totalmente occidental.
  • Jinan - Bedom Shengdi Apartments (2 noches): Elegimos estos apartamentos por su buena ubicación. Lo bueno es que había lavadora por lo que pudimos hacer la colada (después de descifrar las opciones anfitriona del viaje mediante)
  • Qufu - Mingzuo Xingtan (1 noche): Este hotel estaba situado a unos diez minutos en coche de toda la zona turística y era muy cómodo y pintoresco. Las habitaciones eran de estilo oriental y el baño tenía un wc que parecía un avión: tenía opciones de lavado, secado y hasta música. El último grito.

  • Nanjing - Ji Hotel Xinjiekou (2 noches): Aunque tuvimos algún problema a la llegada (nos habían cancelado la reserva) finalmente pudimos resolverlo. También estaba bastante bien situado aunque no fue el que más me gustó. El desayuno era correcto aunque no tan variado como en otros hoteles.
  • Shanghai - Green Court Apartments (2 noches): Muy cerca de Beijing East Road, donde hay infinidad de tiendas y se llega en 20 minutos andando a El Bund.

  • Suzhou - Atour Jinji Lake (4 noches): Situado en la parte moderna de la ciudad y muy cercano al metro para ir a downtown. Muy cerca hay varios centros comerciales y cafeterías estilo occidental ideales para los que echan de menos su dosis de cafeína diaria.
  • Shanghai – The Qube (1 noche): Escogimos este hotel para la última noche por su cercanía al aeropuerto.

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El visado
Para acceder a China es necesario tramitar un visado. Hay que rellenar un formulario, presentar el pasaporte, unas fotografías (sin flequillo y enseñando las orejas), pagar la tasa y presentarlo en el Centro de Solicitud de Visado en el caso de vivir en Madrid. Si vives en otra ciudad, en la propia web te cuentan cómo tramitarlo.

Volviendo al formulario, hay que indicar la fecha de llegada y salida, además de los hoteles donde vas a estar alojado.

Normalmente se recomienda hacerlo con un mes o dos de antelación, pero en nuestro caso fue muy rápido y en menos de una semana lo teníamos.

Sobre el idioma
Algo importante a tener en cuenta es que prácticamente nadie habla inglés. Esto a priori puede parecer un inconveniente muy grande, pero no es insalvable. Mi recomendación es llevar por escrito los lugares a visitar y algunas palabras importantes como agua fría, no picante o similares.

También es importante llevar la dirección de donde estemos alojados por si acaso nos perdemos o queremos volver en taxi.

Suzhou

Cómo moverse entre ciudades y el transporte

La mejor forma de viajar de una ciudad a otra es en tren. Son eficientes y rápidos. La parte más complicada es comprar el billete, ya que hay que presentarse en las taquillas con el pasaporte porque es nominativo.
Es muy importante conservar el billete todo el viaje, incluído a la salida del andén, ya que hay un revisor que lo solicita. Si no lo llevas, te arriesgas a una multa.

En cuanto a moverse por las ciudades:

Los taxis son muy económicos y tienen taxímetro, eso sí, es importante llevar escrito el lugar al que quieres ir.

El metro funciona muy bien. Dentro del vagón las estaciones vienen indicadas también en inglés y un luminoso se va encendiendo para que sepas por dónde vas. A tener en cuenta que en la mayoría de las estaciones hay un control donde deberás pasar la mochila y en algunas incluso te obligan a beber si llevas alguna botella contigo.

El bus me parece más complicado, aunque me imagino que habrá alguna app que pueda servir.

Beijing Jinan Jinan

La Moneda
Una de las cosas más complicadas cuando viajas a otro país con divisa diferente es tener en la cabeza la referencia de lo que cuestan las cosas.
En general me pareció que los precios son más económicos que en España, aunque por supuesto puedes encontrar sitios y precios de todo tipo.

Lo mejor es cambiar el dinero una vez que llegas y si fuese necesario ir cambiando según vayas necesitando.

Para todas las compras que hice pagué en efectivo, excepto en un centro comercial en Suzhou en el que pagué con tarjeta (¡ojo! algunas tarjetas no valen, yo intenté pagar con mi master y no pude). Al ir a pagar me mostraron la equivalencia en euros y así más o menos supe el cargo que me iba a llegar.

china  
La ropa, el calzado y algunos consejos

Para este tipo de viajes en los que se anda tanto, lo mejor es ir cómodo. Nosotros viajamos en mayo y en mi maleta metí vaqueros, camisetas de algodón, algún vestido, chaquetas para la noche y un par de fulares (sobre todo para el avión).

Es importante tener en cuenta que muchos baños públicos no tienen taza, si no que son una letrina. Aunque normalmente suelen estar bastante limpios, es mejor no llevar pantalones que puedan arrastrar ya que el riesgo de mancharse es mayor.

Para el calzado, fundamental llevar unas deportivas cómodas y que no sean demasiado planas. Cuanto más amortiguado vaya el pie mejor. Y ya como consejo extra, mejor que no sean blancas o sufrirás un pequeño golpecito en el corazón cada vez que te pisen sin querer. Hay muchísima gente por todos los lados y aunque extremes la precaución es inevitable. Eso, o mentalizarse de que al final no volverán tan blancas como se fueron.

Como imprescindible: un chubasquero de los que se pliegan totalmente y caben en el bolsillo de un abrigo. Aunque viajes en temporada fuera de lluvias siempre te pueden sorprender unas cuantas gotas.

Y para ir cómodo, lo mejor es la mochila. En mi caso llevo una Kanken Mini en la que entra la réflex, una cámara compacta adicional, el móvil y cartera sin problemas. Además es ligera y no es demasiado grande. China es un país totalmente seguro, yo no usé candado, ni siquiera en el metro, por lo que puedes ir tranquilo.  

Nanjing Luzhi Luzhi

La electricidad, Internet y otros consejos

En la mayoría de los lugares más modernos hay enchufes compatibles con nuestros aparatos eléctricos, aunque para los más sofisticados hay que prestar atención.

En mi caso pude usar el secador sin problemas, pero mi plancha del pelo se quedó bloqueada por algún pico de tensión. Este tipo de aparatos son más sensibles a posibles subidas por lo que si volviese a China la dejaría en casa.

Para conectarse a internet se puede acceder desde la wifi de la mayoría de sitios. Pero muchas webs y redes sociales están censuradas, incluido gmail. Whatsapp en cambio sí que funciona.

Como consejo práctico: antes de salir, revisar la predicción meteorológica. Si hay algún aviso de tormenta de arena o contaminación, lo mejor es comprarse una mascarilla.  No es lo más estiloso del mundo pero tus pulmones lo agradecerán. Además las hay con distintos diseños, así que algo encontrarás que te guste. 

Jinan


China es un país muy diferente, moderno y tradicional a la vez. Habrá cosas que te llamen la atención como las increíbles aglomeraciones, las luchas para entrar al metro, o que el papel higiénico salga de una maquinita con reconocimiento facial en algunos lugares. Pero si vas con el corazón abierto te sorprenderá de forma muy positiva. Es un viaje que recomiendo a todo el mundo. Yo estoy deseando volver a conocer más Pekín y explorar otras zonas que también me parecen muy interesantes.
Madrid, España
8.2.18


En la calle Caracas 21, hay aparcada una Lambretta delante de una puerta que te teletransporta a la mismísima Italia.

El local, con una decoración preciosa, es totalmente instagrameable y cuenta con diferentes ambientes: una terraza que tiene que ser de lo más apetecible en verano y distintas salas iluminadas con los enormes ventanales.

Las recetas son las de toda la vida, las de la nonna. Nada de florituras, aquí se viene a comer bien y contundente. Nosotros pedimos todo para compartir y me encantó que pudimos disfrutar de los platos tranquilamente, sin prisas entre unos y otros.
Comenzamos con mortadela y parmesano de aperitivo, acompañando a las dos moretti. La cosa solo podía ir en in crescendo.  Como entrante tomamos el Vitello tonnato que recomiendo muchísimo y como principales el pappardelle all'ossobuco y la pizza de funghi e tartufo, todo riquísimo. Estoy deseando volver para probar otros platos. Y de postre, como no podía ser de otra manera, un tiramisú, presentado en una cafetera italiana. Delicioso.

Desde luego todo un descubrimiento, rumbo a Italia. Andiamo!  Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid Fellina madrid
Málaga, España
6.2.18


Con la idea de romper con la rutina, el frío de enero y celebrar por anticipado el cumple de mi chico, decidimos un martes que ese finde lo pasábamos en Málaga.

Qué gran descubrimiento. Parece mentira que solo a 3 horas en AVE de Madrid, el rollo cambie tanto y aunque solo sea un fin de semana, puedas desconectar tanto y tengas la sensación de que te has ido de vacaciones.

Pero sobre todo, ¡qué bien se está en el sur! Me parece todo un lujo poder pasear en pleno enero con una chaqueta y un fular.

Málaga lo tiene todo: un casco antiguo precioso, restaurantes ideales de toda la vida, con sus carteles de cerveza La Malagueña y flamenco como banda sonora (porque reconozcamoslo, el minimalismo sueco está muy bien, pero lo nuestro también mola) y si echas de menos algo de moderneo, también hay muchas cafeterías con un toque hipster donde echar la tarde.

Para conocer mejor la ciudad y aprender un poco sobre su historia, el sábado nos unimos a una excursión guíada. Nosotros siempre las cogemos con Civitatis porque nos resultan muy completas y amenas, pero me imagino que también el Ayuntamiento organizará las propias. Desde las 10,30 hasta las 14:00 estuvimos recorriendo toda la ciudad, desde la Catedral hasta la Alcazaba (entradas incluidas), todo un baño de historia que te hace obtener una mejor perspectiva y conocimiento de la ciudad. El resto de la tarde la dedicamos a pasear, a hacer fotos y dejarnos llevar.

Para comer: sin duda el sitio que recomiendo 100% es El Pimpi, aunque esto no es ningún descubrimiento. Es el sitio con más solera de todo Málaga. Puedes comer en la barra, en el restaurante o su terraza. En cualquier caso merece la pena dar un paseo por el interior del caserón. Por fuera no da la impresión de lo realmente increíble que resulta.

Para tomar café y smoothies: Nos gustó muchísimo el Último Mono, un local con mucho rollo. El café y el brownie estaban brutales. También Soho Canela Málaga es genial para un descanso.

El domingo volvimos a recorrer el centro con calma, sin prisas y parándonos en todos los sitios donde queríamos hacer las fotos que no nos dio tiempo en la excursión. Después de atravesar el palmeral de las sorpresas fuimos hasta el muelle 1, una zona que tiene muchísima vida entre todas las terrazas y puestos para comprar ropa y complementos.

Alquilamos una bici y nos fuimos hasta la playa de la Malagueta y yo ya me visualizaba viviendo allí, con mi bici de cestita, dando un paseo todos los días al atardecer. Contando las palmeras y parándome en cada chiringuito para probar el espeto.

Es imposible no ser feliz en Málaga. Ya estoy deseando volver.

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